Re@cción vecinal

Perdonen que no nos levantemos.

Estamos cansadas.

En «Actividades Ciudadanas/CiudaSANAS» estamos cansadas, pandémica y políticamente cansadas. Cansadas con las mascarillas puestas, los calendarios abandonados, el machismo y el fascismo rampantes y el horizonte acortado. Cansadas estamos transicionando, sin hormonas pero con cambio registral de nombre, de Acción Ciudadana a «Re@cción vecinal» porque, también, nos hemos cansado de la perversión que el mal uso de los nombres deja en los relatos, porque ciudadanos nos sobran y vecinas nos faltan, y porque, la próxima temporada, nos embarcaremos en mecánicas de humores, amores y fluidos, en aritmética doméstica y en físicas tántricas. Dispuestas a componer haikus, a construir cohetes espaciales y bombas caseras, a bailar con la más fea, a recorrer los bajos fondos con las miras más altas, a navegar en aguas revueltas, a cantar desafinando mucho, a acuerpar a Pamelas, Pablos, Willys o Abeles, desahuciadas, trans, jornaleras, presos políticos, precaries, migrantes, putas, racializadxs, aparadoras, enfermos y enfermeras, medicadas y doctoras, trabajadoras esenciales y parados invisibles; deseosas y dispuestas a escuchar otros/as/es sentires y vivires; a mirar con los ojos muy abiertos documentales que nos señalen, hieran, escandalicen, interpelen; a presentar libros pequeños que aspiren a cambiar grandemente el mundo y sus personas; a reclamar derechos y libertades y celebrar engañosas victorias.

 

Pretendemos provocar y abrazarte; cuestionar y despertarte; molestar y divertirte; transgredir y sorprenderte; bienvivir y mejorverte. 

Queremos abrirte las puertas del Teatro y los brazos del Barrio

Llama.

 

 

¡Volvemos el 13 de septiembre!

 

Gracias a todes, todas y todos quienes habéis hecho esto divertido, desobediente, despistado y tan bello. 

Y, mientras, podéis ver por aquí qué hemos hecho esta temporada agradeciendo mucho mucho a Ela Rabasco sus fotos, a Rebel StreamingEl Salto y Público sus retransmisiones y a los medios que han recogido nuestros despistes.