Desde aquí veo sucia la plaza (Candidata a los XIX Premios MAX)

3 Comentarios
  1. Amichatis 4 años

    Conozco bastante, por motivos que no vienen al caso, la localidad desde la que se TIRABA a una cabra de un campanario. Sí, desde donde se TIRABA… es que ya hace muchos años que no se tira… La antigua fiesta de los quintos, ha sido reconvertida por las vecinas y los vecinos, de forma consensuada, en una fiesta de carnaval (aunque se celebra a finales de enero) en que lo que se tira desde el campanario es… un peluche (qué ademas es recogido en una lona).

    De hecho, me cuentan en el pueblo, que la antigua fiesta se estaba extinguiendo -por el simple hecho de que cada vez había menos quintos- cuando la prohibición de la Diputación Provincial y la la consiguiente intervención de los antidisturbios de la Guardia Civil a finales del siglo pasado. La nueva goza de bastante buena salud, en ella participan no sólo gentes de las que habitan actualmente en el pueblo, también acuden muchas de las que, en su momento, se vieron forzadas a emigrar y sus familias, y también personas de los demás pueblos de la comarca.

    En fin que puestos a servir de ejemplo o de inspiración de algo, la localidad en cuestión lo podría ser de como determinadas costumbres pueden ser superadas por la propia comunidad que las ha originado. De un recorrido que quizás se podría iniciar, y alentar que se iniciara, en muchos otros lugares del Estado Español.

  2. José-Félix ÁLvarez Prieto 4 años

    Yo

  3. José-Félix ÁLvarez Prieto 4 años

    Yo también conozco la localidad en la que se arrojaba una cabra del campanario de la iglesia. Era en la provincia de Zamora y el que quiera saber el nombre que investigue en la hemeroteca. El pueblo fue anarquista durante la guerra civil, como otros pueblos de la provincia, y funcionaba con trueques en lugar de con dinero. El cura del pueblo era el hermano de mi abuela, o sea mi tío y cuando acabó la guerra civil, evitó las venganzas con la ayuda de su hermano y maestro del pueblo (mi otro tío) y la mujer del maestro que también era maestra (mi tía). Pero se siguió arrojando una cabra desde la torre de la iglesia durante las fiestas.
    Cuando se acabó la dictadura y llegó la pseudodemocracia, se prohibió esa barbarie y el pueblo lo aceptó y superó sin traumas.
    Así es que ahora tienen una cabra más cada año… y puede tomarse como ejemplo para que se supriman otras barbaridades que siguen ocurriendo para divertimento de algunas poblaciones en muchas provincias del país.

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