Pensando en la temporada que se va, 2020/2021

Ana Belén Santiago, Directora Artística del Teatro del Barrio, valora en esta carta, dirigida a todas las espectadoras, la temporada que termina, 2020/2021.

Hace un año, imaginábamos 2021 como el fin simbólico de un ciclo triste. Imaginábamos que la pandemia, el confinamiento nos habían  conectado con nuestra vulnerabilidad e interdependencia con las otras personas. Imaginábamos un resurgimiento de la conciencia colectiva y una redefinición de lo esencial en nuestra vida. Pronto han caído de los balcones esos sueños.

Ese verano (¡tan lejos y ha pasado sólo un año!) nos indicó  con claridad las nuevas crisis acercándose. Nos dio a entender también que la periferia seguía lejos del centro, que la mayoría de minorías seguían desamparadas en las cunetas del día a día. Estos  temores siguen vigentes.

Desde ese imaginar que hoy resuena inocente hasta el día de hoy, hemos tenido que suspender espectáculos, hemos seguido con restricciones de aforo. Hemos dado cobijo a menos compañías. Hemos dado cobijo a menos voces distintas. Seguimos sin tener Noche de Baile. Llevamos mucho tiempo sin bailar. No hay encuentros en el bar del teatro tras la función. No hay talleres. Somos menos sabias. Hemos cambiado entradas de día cientos de veces.

También hemos sido felices abriendo de nuevo puertas y escenario.

Imaginar es construir. Y en el Teatro del Barrio seguimos en esa imaginación de nuestros balcones. Ya hemos visto esa comunidad de cuidados y de conexiones. Como señala Marina Garcés en «Nueva ilustración radical»: Ahora, en la era planetaria, podemos aprender a conjugar un  universal recíproco y acogedor. El desafío es caminar hacia esa mirada.

Sigo con Marina Garcés: Con este horizonte, la acción colectiva (ya sea política, científica o técnica -o cultural, añado yo- ya no se entiende desde la experimentación sino desde la emergencia, como operación de salvación, como reparación o como rescate. Sí,  la situación es de emergencia. El tiempo actual está en ofensiva radical, multilateral y tristemente eficaz contra lo político, que no es otra cosa que la imaginación y la gestión del «nosotras». Por eso nos hacemos cargo de reapropiarnos, refundar y construir un Teatro Político para el  siglo XXI, un arma más de salvamento para -siempre producto de una conversación plural y en común- conquistar una buena vida.

Nuestro tiempo está muy bélico. Estamos entendiendo el mundo desde un esquema binario, tecnológico, 1 y 0. Yo – El otro. En este sentido, la lucha trans y sexual actual es revolucionaria. Es como el teatro: espacio del mestizaje, de la complejidad, de la mezcla. Mezcla de lenguajes y personas.  Nosotras queremos abrazar y entregarnos a esa diversidad y esa complejidad que caracterizan persona y mundo.

Desde Teatro del Barrio vamos a contribuir a la generación de un teatro político para el s.XXI que busque equilibrar las voces, los gritos. Un Teatro Político para el siglo presente que ansía representar nuestro tiempo en sus conflictos, tensiones y oportunidades, desde la metáfora de las lenguas de las artes, en una traducción polisémica que nos ayude a ver en el ruido; a escuchar en medio de la estridencia de mensajes e impactos. A iniciar preguntas, conversaciones.

Y lo hace -lo hacemos- convocando a artistas que encarnen en el escenario sus lecturas sobre el estar hoy en común; nuestros conflictos, nuestros hallazgos; las tensiones, los desafíos; nuestros posibles pendientes.

Un Teatro Político del s.XXI sabe que no existe un «yo» que no contenga un «nosotras».

 

 

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