La nueva Temporada Chica de Teatro del Barrio, la que va de enero a julio de 2026, lleva por lema Luciérnagas. Nos aplicamos, así, una idea de George Didi-Huberman, filósofo experto en cultura visual, que a su vez se inspira, para elaborarla, en Pier Paolo Pasolini. Didi – Huberman concentra sus esperanzas en la fuerza de las imágenes, y nos invita a pensarnos como luciérnagas que se resisten al resplandor agresivo de las fuerzas políticas capitalistas. Seamos pequeños destellos de belleza que brillan y se mueven en la oscuridad, unidas para transmitir pensamiento contra el afán controlador. Así, este enero estrenamos 2026 con Hoy tengo algo que hacer, con los seres de luz Pablo Rosal y Luis Bermejo, en un “monólogo cómico en torno al abismo y maravilla de nuestras ocupaciones”, expresan ellos. Es una producción propia de Teatro del Barrio, como otras que también estarán este mes con nosotras: Preso en la esperanza, con Nabil AlRaee, actor del Freedom Theatre de Cisjordania (hoy cerrado por la ocupación israelí) que narra en el escenario su historia y la de Palestina, y se pregunta qué significa ser artista en tiempos de resistencia política; han coescrito la obra con él, y la dirigen, Juan Ayala y Miguel Oyarzun, con la producción de Teatro del Barrio junto con Freedom Theatre y la compañía unavezenlavida. También vuelve Gordas, lisiadas y mamarrachas, una obra luminosa y desternillante con texto e interpretación de Anna Marchessi y Coria Castillo, además de la dirección de Carlota Gaviño y la producción del Barrio; nos recuerda que todas, sin excepción, somos raras, todo depende del prisma que nos juzgue. E Infiltrado en VOX, donde el periodista y activista antirracista Moha Gerehou se pregunta si de verdad creemos que se desvanecerá el racismo si desaparece VOX. Por último, regresa La Gran Cacería, también producción nuestra, donde Juan Mayorga hace doblete como autor e intérprete, bajo la mirada escénica de Luz Arcas, para reflexionar sobre el insomnio de Europa en una noche oscura en el mar.
Más allá de las producciones propias de Teatro del Barrio, esta caja negra seguirá iluminándose con la recuperación, visibilización y reivindicación de historias, identidades y prácticas que han desafiado las normas hegemónicas. Por ejemplo, con Federico. No hay olvido ni sueño: carne viva, de María San Miguel (Premio Ojo Crítico 2025) y su compañía Proyecto 43-2, aportando luz sobre las ejecuciones franquistas de Granada. Alberto San Juan volverá a brillar con luz propia en su Autorretrato de un joven capitalista español, ya un clásico de este escenario. Nos llegará Carcoma, una adaptación que ha hecho Mireia Salazar Campoy de la novela de Layla Martínez que fue un auténtico pelotazo, y habla de violencia patriarcal, memoria disidente y una casa perdida en un páramo.
Las luciérnagas son la resistencia, y en este escenario se estrenará Solo quería bailar, la versión escénica de aquella novela de Greta García que es una bomba estilística con oralidad, baile y cárcel, y llevó a su autora a ganar el Premio Ojo Crítico; se ocupan ahora de esta historia Olalla Hernández y Alberto Velasco. La compañía Sino regresa con Sino, en torno a la libertad de ser madre teniendo alguna discapacidad.
El poder de las luciérnagas está en unirse, en crear comunidad. Danzan juntas. Y en relación con ello, la sátira política es un pilar fundamental de la programación de enero en Teatro del Barrio. Por ejemplo, con Feishow, de Dennis L. Horro, un unipersonal cómico sobre la vida de Feijóo. Y aunque se hayan acabado las celebraciones por los cincuenta años de la muerte de Franco, seguimos reponiendo, una vez al mes, Chistes contra Franco, con Eugenio Merino, Darío Adanti y Ana Alonso rindiendo homenaje a quienes desafiaron al franquismo haciéndonos reír a costa del dictador. Clara Sanchis volverá a secuestrar al público en Miércoles que parecen jueves, explorando los límites entre la ficción y la realidad con textos de Juan José Millás y dirección de Mario Gas. Las cómicas Ana Morgade, Laura del Val y Raquel Hervás estrenará Hermanas más.
En enero Teatro del Barrio seguirá apostando por las obras en repertorio, una manera de alargar la vida de las creaciones, hacerlas crecer y apoyar la sostenibilidad de las compañías y el sector, con Pamela Palenciano y sus títulos contra la violencia machista: No solo duelen los golpes y Arrancamiento. También con Malas, con actrices profesionales y no profesionales mostrándonos, a partir de su propia historia, cuántas veces nos llamaron malas por querer ser libres.
Vuelve también Prostíbulo poético. Además, estrenamos la Noche de fiesta, las noches de los viernes y con una artista o persona vinculada al teatro en cada ocasión, montándoselo por su cuenta con su música y alegría. En cuanto a conciertos, sonarán por aquí Extraños en el abismo (con Pena Máxima y Fajardo extrañamente presentados por Ignatius Farray), volverá a su cita mensual la Peña Flamenca de Lavapiés (que nació la pasada temporada en Teatro del Barrio), los miércoles tendremos Noche de Swing, y el Coro Malvaloca será fiel a su cita anual con Son risas y lágrimas.
Los martes volverán a ser de todas con Acción Vecinal, una iniciativa de la Comisión de Actividades de Teatro del Barrio (compuesta por algunas de sus personas socias) por la que el escenario se reserva a quien tiene algo que reivindicar. En los próximos días os actualizaremos toda la programación para este mes.